lunes, febrero 05, 2007

Artículo / Educando al educador


Por Krishnamurti


A través del mundo está tornándose cada vez más evidente que el educador necesita que se lo eduque. No es cuestión de educar al niño sino más bien al educador, pues él lo necesita mucho más que el alumno. El alumno, después de todo, es como una tierna planta que ha menester de guía, de ayuda; pero si el que brinda ayuda es incapaz, estrecho, fanático, nacionalista y otras cosas más, es natural que su producto sea lo que él es.
Páreseme, pues, que lo importante no es tanto la técnica de lo que se ha de enseñar, que es secundaria, lo que tiene primordial importancia es la inteligencia del propio educador. Bien sabéis que, a través del mundo, la educación ha fracasado, porque ella ha producido las dos guerras más colosales y destructivas de la historia: y, puesto que ha fracasado, el mero hecho de sustituir un sistema por otro páreseme absolutamente inútil. Si existe, empero, una posibilidad de cambiar el pensamiento, el sentir, la actitud del maestro, entonces podrá tal vez surgir una nueva cultura, una nueva civilización. Porque es obvio que esta civilización tiene probabilidades de ser completamente destruida; la próxima guerra acabará probablemente con la civilización de Occidente, tal como la conocemos. Tal vez en este país seremos también afectados por ella de un modo profundo. Pero en medio de este caos, de esta miseria, confusión y lucha, resulta por cierto extraordinariamente grande la responsabilidad del maestro, ya se trate de un empleado del gobierno, de un instructor religioso o del que imparte mera información; y los que, teniendo la educación como medio de vida, no hacen más que medrar con ella, a mi modo de ver no tienen lugar alguno en la estructura moderna de la sociedad, si es que un orden nuevo ha de crearse.

El problema no es el niño
Nuestro problema, pues, no es tanto el niño, el muchacho o la niña, sino el maestro, el educador: éste necesita mucho más que el alumno que se lo eduque. Y educar al educador es mucho más difícil que educar al niño, porque el educador ya está definido, fijo. Su función es raramente rutinaria. porque en realidad no le interesa el proceso del pensamiento, el cultivo de la inteligencia. No hace más que impartir la instrucción; y un hombre que sólo brinda informaciones cuando el mundo entero cruje en sus oídos, no es ciertamente un educador. ¿Pretenderéis decir que la educación es un medio de vida? Considerarla medio de vida, explotar a los niños para provecho de uno mismo, a mí me parece sumamente contrario al verdadero propósito de la educación. De suerte que al contestar todas estas preguntas, el punto principal es el educador, no el niño. Podéis proporcionar el ambiente apropiado, los útiles necesarios, y todo lo demás; mas lo importante es que el propio educador descubra lo que toda esta existencia significa. ¿Por qué vivimos, por qué luchamos, por qué educamos, por qué hay guerras, por qué hay lucha comunal entre hombre y hombre? Estudiar todo este problema, hacer que entre en acción nuestra inteligencia, es por cierto la función de un verdadero maestro.
Red E DU- futuro Améri kala tina

El maestro que…
El maestro que nada exige para sí, que no se vale de la enseñanza como medio de adquirir posición, poder, autoridad; el maestro que enseña realmente, no para beneficiarse ni siguiendo una línea dada, sino dándole al niño inteligencia, desarrollándosela y despertándosela porque cultiva la inteligencia en sí mismo un maestro así ocupa ciertamente el principal lugar en la civilización. Porque, al fin y al cabo, todas las grandes civilizaciones han tenido por cimientos los instructores, no los ingenieros y los técnicos. Los ingenieros y los técnicos son absolutamente necesarios, pero los que despiertan la inteligencia moral, la inteligencia ética, son evidentemente de suprema importancia: y ellos pueden ser moralmente íntegros y estar libres del deseo de poder, de posición, de autoridad, tan sólo cuando nada piden para sí mismos, cuando están más allá y por encima de la sociedad, y no se hallan bajo el control de los gobiernos; y cuando están libres de la coacción que implica la acción social, la cual siempre es acción de acuerdo a una norma.
Es preciso, pues, que el maestro esté más allá de los límites de la sociedad y sus exigencias, para que le sea posible crear una, nueva cultura, una nueva estructura, una nueva civilización. Pero actualmente nos interesa tan sólo la técnica de cómo educar al niño o a la niña sin cultivar la inteligencia del maestro; y ello ante todo aprender una técnica e impartir esa técnica a mi parecer, es absolutamente vano. Hoy nos preocupa el niño, no el cultivo de la inteligencia que le ayudará a habérselas con los problemas de la vida. Al contestar, pues, estas preguntas, espero que seáis indulgentes conmigo si no entro en ningún detalle particular, y si me ocupo principalmente, no de la técnica sino del modo correcto de abordar el problema.
¿Por qué se les educa? ¿Saben?, ustedes viven en uno de los valles más hermosos que yo haya visto jamás. Tiene una atmósfera especial. ¿Han notado, particularmente por las tardes o en las madrugadas, una cualidad de silencio que se difunde por el valle y lo penetra? Creo que a nuestro alrededor están las colinas más antiguas del mundo, no deterioradas todavía por la acción del mundo, por la acción del hombre; y por dondequiera que uno vaya, en las ciudades u otros sitios, el hombre está destruyendo a la naturaleza, derribando árboles para construir más casas, contaminando el aire con los automóviles y las industrias…
La educación no consiste sólo en aprender de los libros memorizando algunos datos, sino también en aprender a mirar, a escuchar aquello que los libros dicen, tanto si lo que dicen es verdadero como si es falso. Todo eso es parte de la educación. La educación no es el mero pasar exámenes, conseguir un título y un empleo, casarse y establecerse, sino también saber escuchar a los pájaros, ver el cielo, la extraordinaria belleza de un árbol, la forma de las colinas; es sentir todo eso, estar realmente, directamente en contacto con ello…
Voy a preguntarles algo: "¿Por qué se les educa?" ¿Comprende mi pregunta? Sus padres los envían a la escuela. Ustedes concurren a clases, aprenden geografía, historia, ¿por qué? ¿Se han preguntado alguna vez para qué necesitan ser educados, cuál es la razón de ello? ¿Qué sentido tiene el que pasen sus exámenes y logren sus títulos? ¿Es parea que se casen y se establezcan en la vida como lo hacen millones y millones de personas? ¿Es eso lo que van a hacer, es ése el significado de la educación? ¿Comprenden de qué estoy hablando? Este es un problema realmente muy serio. Todo el mundo está cuestionando las bases de la educación. Vemos para qué ha sido utilizada. En todo el mundo ?sea en Rusia, en China, en América, en Europa o en este país? los seres humanos son educados para amoldarse, para encajar dentro de la sociedad, dentro de su cultura, para adaptare a la corriente de la actividad social y económica, para ser absorbidos por esa enorme corriente que ha estado fluyendo por miles de años. ¿Consiste en eso la educación o la educación es algo por completo diferente? ¿Puede la educación cuidar de que la mente humana no se vea arrastrada y destruida por esa enorme corriente, que no sea absorbida por ella, de manera que, con una mente así, ustedes puedan constituirse en un ser humano por competo diferente, con una diferente cualidad de vida?
Una verdadera educación significa que la mente humana, la mente de ustedes, no sólo sea capaz de sobresalir en matemáticas, geografía e historia; significa también que ella nunca pueda, bajo ninguna circunstancia, ser arrastrada en la corriente de la sociedad. Por que esa corriente que llamamos el vivir, está muy corrompida. Es inmoral, es violenta, es codiciosa. Esa corriente es nuestra cultura. Por lo tanto, el problema es cómo producir la clase correcta de educación, de manera que la mente pueda soportar todas las tentaciones, todas las influencias, la bestialidad de esta civilización y esta cultura. Hemos llegado a un punto de la historia en que es necesario crear una cultura nueva, una clase por entero diferente de existencia cuyos fundamentos no sean la industrialización y el consumo; tenemos que crear una cultura basada en una verdadera cualidad religiosa…
¿Qué es la verdadera educación?
¿Educan ustedes al estudiante para que se amolde, se ajuste, para que encaje dentro del sistema, o la educan para que comprenda, para que vea claramente el pleno significado de todo eso y, al propio tiempo, lo ayuden a leer y escribir?.. La cuestión es entonces, si desistiendo de esta educación basada en la competencia, hay alguna posibilidad de que la mente sea educada en el aceptado y corriente sentido de la palabra. ¿O la educación consiste realmente en salirnos nosotros mismos y sacar al estudiante fuera de la estructura social basada en la frustración y el deseo, y al mismo tiempo proveerle de información sobre matemáticas, física, etc.? Después de todo, si el maestro y el estudiante se han despojado de toda esta confusión monstruosa, ¿acerca de qué puede versar la educación? Todo cuanto ustedes pueden enseñar al estudiante es a leer y escribir, a calcular, dibujar, recordar y comunicar hecho y opiniones sobre los hechos.
¿Cuál es, entonces, el sentido de la educación, y existe un método particular de educación? ¿Le enseñan ustedes al estudiante una técnica que lo capacite provechosamente, y en ese mismo proceso de capacitarlo se va desarrollando un sentimiento de ambición?.. Cuanto más grande es la capacidad técnica que desarrolla, tanto mayor es su ambición y tanto más se frustra. Ustedes lo educan para que tenga una técnica que va a conducirlo a su desesperación. La cuestión es, entonces, si puede ayudarlo para que no se vera arrastrado en la contradicción. Porque se verá arrastrado si ustedes no le ayudan a amar lo que hace…
Porque usted es libre y comprende la libertad, llegará puntualmente a su clase, y desde esa libertad hablará al estudiante, no desde una idea. Hablar desde una idea, fórmula o concepto, es una cosa, pero hablar desde un y hecho real que usted ha visto ?que el estudiante debe ser libre y, por tanto, ordenado? es algo por completo diferente. Cuando usted como maestro es libre y ordenado, ya lo está comunicando, no sólo verbalmente sino más allá de lo verbal, y el estudiante sane eso de inmediato… Usted comunica al niño la realidad de ello, y no alguna idea. Entonces se ha comunicado con él, no sólo en lo verbal, sino a un nivel por completo diferente.
Krishnamurti y la Educación © KFT 1974 Extracto de una conferencia que pronunció en Bombay, en la India en 1948. Fuente: Fundación Khrishnamurti Latinoamericana.
Actualmente, la FKL está brindando su apoyo a dos centros educativos en LatinoAmérica: El centro educativo La Nueva América en Quito, Ecuador y La Cecilia, en Santa Fé, Argentina. Ambas escuelas pretenden una nueva cultura en la educación, basada en la formación de seres humanos integrales.
Para saber más sobre las escuelas, pueden visitar sus respectivas páginas Web con el detalle de los programas académicos y visión educativa.
La Nueva América, Ecuador: www.cenaamerica.com
La Cecilia, Argentina: www.lacecilia.org Los boletines y suplementos electrónicos anteriores se encuentran en: http://www.ninosindigochile.cl/prensa.php#boletines y http://www.geocities.com/webeduvision/

2 Comments:

At 10:11 a.m., Anonymous Anónimo said...

No hechemos la culpa de todo a la escuela, la familia tambien tiene un papel importante y necesario y mucho. cuando el niño tiene de 0 a 6 años aproximadamente configura la base de su autoconcepto de la realidad con sigo mismo, con el otro y con la sociedad, y la familia en esta franja de edad es mas influyente que la escuela. No se limite solo a opiar y pegar de internet....sea un poco mas critico por favor.....

 
At 7:07 p.m., Anonymous Anónimo said...

Antes de todo, discrepo con el comentario anterior, pues para hablar de la eduaciòn es preciso conocer todas sus dimensiones y comprender a ciencia cierta que la eduaciòn se da en diversos àmbitos, siendo evidentemente la familia el primer eslabòn , pero cabe recalcar que no es el ùnico y es aquì donde entra a tallar tanto el papel de la escuela, como del educador.
Muchas veces me resultò difìcil entender el por què de su actitud... pero hoy despuès de haber leido este artìculo, comprendo muchas de ellas...
El educando (en este caso el niño en plena formaciòn integral), es el resultado de un conjunto de estìmulos que recibe de su medio en el que se desenvuelve y para educarlo es preciso como dice Ud. en sus primeras lìneas educar al educador, pues hoy en dìa, habiendo vivido la experiencia de pisar un aula, ya no como alumna, sino como educadora encaro una realidad totalmente diferente de la que tuve durante mis años sentada como mera espectadora.
El educador necesita ser educado, el educador hoy en dia ha olvidado completamente la misiòn y la responsabilidad tan grande que recae sobre èl.
No se organiza, no se planifica, no se respeta la individualidad de cada niño, se menosprecia la capacidad del mismo y el educador no hace màs que vertir informaciòn sin crear en ellos una conciencia reflexiva y crìtica que le permita al niño interiorizar ese conocimiento. Y por què ocurre todo èsto... a mi parecer porque tal educador y a veces me incluyo en este grupo, es incapaz de ser reflexivo y siendo èl escaso de dicha habilidad cree incapaz de serlo a educando, cortando su desarrollo integral.
Hoy gracias a una experiencia como alumna suya, reflexiono acerca de las tantas veces que se molestò con el ruido fuera de las aulas, con las veces que los alumnos tocaban la puerta sin respetar el horario del inicio de la clase... y de tantas de esas lecciones que quizà sin querer queriendo tratò que interioricemos para llevarlo a nuestra futura labor como educadores. Caramba...!! pues en un futuro no muy lejano dejariamos de ser alumnos para pasar a ser educadores.
Claro que no todos somos iguales, aùn existen aquellos que creemos que no todo està perdido, que lo imposible sòlo existe en ellos que no ven màs alla de sus ojos.
Un verdadero educador, es un ser integral, responsable 100% de la futura generaciòn que tiene en sus manos el poder de cambiar el mundo.
Valores como la puntualidad, el respeto a esperar turnos, a tomar la palabra sin pasar por encima de los compañeros, guardar silencio cuando otra persona se està expresando y sonreir cuando es necesario para mantener la motivaciòn en el aula, son algunos aspectos que he podido rescatar de todas esas actitudes suyas de las que hablè al inicio, muchas veces incomprendidas y hoy gracias a este artìculo aclaradas en su totalidad.
Gracias....

 

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